jueves, 13 de febrero de 2014

Diálogos sobre el fin del mundo

- Ayer parece que discutimos, tío.
- ¿Sobre qué?
- Sobre el corto que queremos escribir.
- Ah, bueno, pero eso no es algo personal, es decir, es una discusión profesional, de guionistas.
- Pero es que el corto tiene mucho de personal. Y además creo que expresé mi punto de vista un poco regular, como sin dar pie a no estar en lo cierto. Sentenciando. Y ella estaba muy cansada después de un día de trajín.
- Bueno, pero al final lo discutisteis y bien ¿no?
- Sí... bueno, es que a ella no le gusta discutir.
- A nadie.


- Bueno, a mí parece que me va un poco la marcha. Es ese punto socrático que tengo, que yo necesito enfrentar puntos de vista para concluir.
- ¿Socrático? No te pongas pedante, tronco.
- Eso dice ella.
- Pues lleva razón.
- Ya.
- Y si ella no discute ¿cómo concluye cosas? O sea, ¿es lo que dice ella y punto?
- No, ella escucha al otro y luego si eso indaga por su cuenta. Y luego, si eso, decide si se aferra a lo que pensaba antes o si le da cancha al otro después de haber investigado.
- Ah, pues está bien, es otra forma de desarrollar argumentos propios.
- Ya. Pero claro, yo es que me pongo a discutir, creo que es sano y creo que para todo el mundo lo es. Y claro, pues no es así. Y como ya era tarde, pues se nos fue un poco de las manos.
- Bueno, no pasa nada.
- No... pero es que llevamos tres noches discutiendo.
- ¿Sobre qué, si se puede saber?
- Claro que se puede saber, si no, no estaríamos teniendo esta conversación.
- No te pongas gilipollas retórico.
- Eso dice ella.
- Pues lleva razón.
- Joder, tener amigos para esto... Bueno, pues discutimos sobre sexo, porque claro, no se me levantó el otro día mientras le comía el coño y eso pues le raya un poco, claro, piensa que tal vez no me excite darle placer. Es una mierda, porque no tiene nada que ver con ella, es cosa mía, de mi fucking psique, ya sabes...
- Sí, ya sé. Pero ahora lo llevas infinitamente mejor ¿no? Follas debuti y tal ¿no?
- Sí, pero sería lo suyo que se me ponga dura sin que me tengan que hacer un pajote.
- ¿No se te pone dura si no?
- Sí, pero últimamente no. Es decir, al principio con ella se me ponía dura no problem.
- ¿Te estás acomodando?
- Yo creo que simplemente es que ella me importa tanto que no me dejo llevar sin más, que me pongo a pensar en si rendiré, en si le sabré dar placer, en si...
- Mucho piensas. Follar y pensar, mala conjugación.
- Eso ya lo sé yo.
- Bueno, tranquilo... ¿terminasteis follando?
- Sí, al día siguiente. Dos polvos por la mañana antes de que se fuera al curro y otro rapidito después de comer.
- Joder, qué hijos de puta, y te quejas. Eres un maricón quejica.
- Eso dice ella.
- Pues lleva razón.
- Que te follen.
- Bueno, y la otra discusión, que creo que falta una ¿no?
- Sí, la otra fue por el alcohol, que a ella no le gusta estar rodeada de gente que bebe, aunque sea una copita de vino. O sea, que beban sus amigos, guay, pero que beba su pareja con quien pasa un montón de tiempo, pues no le gusta tanto porque se siente incitada.
- Pero una copa de vino no es malo, al contrario.
- Eso decía yo.
- ¿Y?
- Pues que da igual. Si a ella no le gusta porque le incita a algo que no quiere, porque ella es un poco como yo, de darse a la vida loca pero no quiere caer en eso, pues a mí no me queda otra sino aceptar, respetar y punto. Igual que ella acepta y respeta que yo de vez en cuando me tome una copita de vino o una birra así sin más, mientras hacemos la cena o lo que sea.
- Ah, pues si lo veis así, tanto respeto y comprensión que parece que hay, ¿por qué discutisteis?
- Porque me debe gustar discutir. Ya te lo he dicho.
- Ya. Bueno ¿y qué?
- Joder, ¿cómo que "¿y qué?"? Pues que si no llevando ni un mes de novios, qué bonito todo, y llevamos tres noches discutiendo...
- Bueno, pero eso a lo mejor es lo normal si sólo lleváis un mes, os estáis conociendo ahora, por muy sincera que digáis que es vuestra relación.
- Ya, pero como yo soy un poco maricón, pues quiero que todo sea de color de rosa.
- Pues te jodes y bajas a la tierra.
- Pues no quiero.
- Pues te jodes, insisto.
- Pues así estoy.
- Bueno, Mister Dramas, que no es el fin del mundo.
- Que te jodan, que ya lo sé.
- ¿Seguro?