jueves, 25 de septiembre de 2014

Asimetría, diez años después

Fue la primera. La primera en muchas cosas, para muchas cosas. Fue hace tanto tiempo que puedo poner su nombre. Ni me lee ni me sabe.

Al poco de dejar la relación, publiqué un relato que nada tenía que ver con ella. Y se lo dediqué.

“A Bea,
Que hace tiempo me dejó de leer”.

Siempre fui así de peliculero. Tanto, tanto, que cuando provoqué la ruptura no pude resistir el impulso de escribir una crónica de cómo viví el final de nuestra historia. Primer connato real de extimidad, esa necesidad mía de narrar mis peripecias, de escribirlas y regalarlas. Es absurda y es exhibicionista, pero es necesidad, y alimenta este blog.

lunes, 25 de agosto de 2014

Recuerdos que nos retratan

Será que aún es verano. Lo que empezó como una conversación cordial con un objetivo amistoso derivó suave a un juego de flirteo digital, de tomas y dacas, de dobles y triples sentidos. Un tiroteo de balas que no matan pero tampoco son de fogueo. La única explicación que le encuentro es que aún es verano.

viernes, 22 de agosto de 2014

Nómada

No sé por cuantos países he pasado. Sí reconozco que estar, he estado en pocos. Cuatro para ser exactos. Nunca me consideré un viajero, aunque cada vez son más los que me preguntan por rutas a seguir, por destinos a los que llegar. Yo les sonrío y les suelo contestar lo mismo: “no lo sé, yo sólo pasaba por allí”. Pero insisten, incrédulos. Como si de verdad yo tuviera respuestas. Como si de verdad yo supiera algo sobre el esfuerzo, el gozo, el descubrimiento de viajar.

martes, 29 de julio de 2014

Hoy, en Facebook...

En Facebook veo como conocidos judíos anuncian que han bloqueado a otra persona por comentarios ofensivos. Eso es todo lo personal que llega a ser el conflicto de Gaza para un tipo como yo hoy día.

Asisto con regularidad a funerales y pésames en forma de post. Ni en eso tienen ya nada que hacer los periódicos convencionales. Quién paga una esquela teniendo Facebook.

lunes, 28 de julio de 2014

Fenómenos extraordinarios

- El rayo verde no es un mito, es sólo un fenómeno natural. No tiene nada de extraordinario.

Eso me dijo ella. Qué manera de frustrar mis galanterías. O lo que yo creía galanterías, que vaya usted a saber. El recuerdo es difuso. En cambio, tengo tatuado en la memoria su frase, su cara seria, su sorbo a un mojito mediocre, su mirada de superioridad, propia de quien refuta con ciencia los argumentos novelescos. El resto es nebulosa, desconfío de lo que acierto a vislumbrar mientras peleo con mi resaca. Porque, claro, yo diría que estuve ingenioso y locuaz, pero de nuevo, no pondría mi mano en el fuego.

Dos días después, sin haberla vuelto a ver pero pensándola de más, le mando un mensaje que tiene menos de improvisado que una guerra mundial. Su respuesta se demora dos horas y doce minutos, pero quién está contando el tiempo.

jueves, 3 de julio de 2014

Platos hondos

Justo cuando me estaba acostumbrando a comer con las manos, voy y me topo con aquella vajilla. Para muchos no sería gran cosa, pero a mí me llamó la atención, no sé por qué. Después de un rato mirándola, la recogí, me la subí a casa, la puse a la luz y la estudié un rato, ya con todo el tiempo del mundo. Porque tenía todo el tiempo del mundo.