martes 19 de julio de 2011

Sentidos

Si fuera por aburrimiento, haría ya tiempo que me habría ido. Si fuera porque no te aguanto, aún seguiría ahí, contigo. Si fuera porque me gustas y me empeño en quererte, ni te lo diría ni dejaría que lo pensaras. Así que ni estoy ni me he marchado.

Cuando quise buscarte, tú te esforzabas en esconderte, atrincherarte en tierra de nadie y esperar que amainaran las salvas que te lanzo. Cuando quise irme, cerraste la puerta y desgarraste mi camiseta, sin siquiera abrir la boca que besé unos minutos antes. Cuando por fin me fui, no te asomaste a la ventana ni rumiaste despedida allí sola en tu casa, mal acompañada por un silencio que no es mío y que no quieres tolerar.

Y cuando te llamo no contestas. Y cuando cuelgas sigues contándome que no me quieres ver. Y cuando me escribes lo haces en idiomas que no conoces pronunciando palabras que no sabes pero cuyo significado dominas.

Y si te miro fijo tú haces por cerrar los ojos. Y si te guiño pirata tú bombardeas mi línea de flotación sacándome la lengua como un garfio. Y si intentas abordarme yo alejo mi barco para que caigas al agua.

Te susurré al oído cuando estabas a kilómetros y te grité estando los dos bajo las mismas sábanas. Enmudecías para decírmelo todo y chillabas cuando no podías callarte. Y jugando al idioma de los signos no conseguíamos comprendernos porque tus manos se quedaban quietas mientras yo cortaba aire con los dedos. Si eras tú la que atrapabas oxígeno entre los dedos era yo el que dejaba que fluyera.

Una vez quise acariciarte la espalda y tú tensaste músculos. Cuando tus yemas pasaban por mi pecho yo me vestí con chubasquero, y sólo cuando tus pies rozaban los míos quisiste ponerte esos zapatos de tacón tan caros que te regaló aquel hombre que no menciono pero cuyo nombre taladra mi hipotálamo.

Aspirándote por la nariz me embriagué en olores inclasificables. Cuando tú inhalabas al final sentías mareos que despertaban tu lujuria y te llevaban a cambiar de canal en la televisión que nunca has enchufado. Si me cocinas yo no como y cuando devoras yo no estoy para compartirlo.

Y así, sin encontrarnos en los sentidos y sin darle sentido a ninguno, nos separamos hace tanto tiempo que creo que fueron semanas y sólo son minutos, que cuento hacia atrás para ver si así volvemos a acercarnos y a sentirnos. Y así, yo aquí y tú no sé dónde, nos sabemos solos y no hacemos por acompañarnos porque para qué si no queremos renunciar a nosotros mismos.

4 comentarios:

El patio dijo...

Gracias por tu comentario, queridísimo. Quería decirte un par de cosillas que no sé si te he dichoalguna vez; a ti tengo mucho que agradecerte, tú me enseñaste que una sola palabra puede ser conmocionante, y que una sola frase esconde un universo.

Y lo que son las cosas, sin renunciar a nosotros mismo podemos darnos tanto... Aún sin conocernos absolutamente nada, salvo del resultado de nuestras palabras sobre un folio en blanco, podemos estimarnos tanto... Gracias por todo, no imaginas cuanto.

Anangeliam dijo...

Un post enorme!

Mixha Zizek dijo...

Julius me gusta mucho este post, besos

Maktub dijo...

Ainssssssssss que placer leerte siempre :)

 
Licencia de Creative Commons
Ego 1981 by Julio Teruel is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 Unported License.